NOTA

Barbijo con algas que filtran el aire

Desarrollo UBA


Una investigación argentina, puntualmente desde la FADU, el año pasado presentó un prototipo de mascarilla - barbijo - cubre boca que retiene el dióxido de carbono y permitiría respirar aire más puro. Lo particular del accesorio, que está en etapa de experimentación, es que deviene de bio materiales como algas. Y su desarrollo podría favorecer a una producción anti contaminante y renovable.



Una investigación argentina, puntualmente desde la FADU, el año pasado presentó un prototipo de mascarilla - barbijo - cubre boca que retiene el dióxido de carbono y permitiría respirar aire más puro. Lo particular del accesorio, que está en etapa de experimentación, es que deviene de bio materiales como algas. Y su desarrollo podría favorecer a una producción anti contaminante y renovable.


Escribe
Paola de Titto
Lic. Cs. de la Comunicación
UBA
por Enlinea


En un contexto mundial muy diferente al apenas vivenciado en los inicios de 2020, hoy la preocupación, aunque no en todos los casos la atención del mundo, parece estar enfocada en un sólo tópico: la pandemia del nuevo Coronavirus (Covid-19). Todo comenzó en el mes de diciembre pasado en China, específicamente en la ciudad de Wuhan, si pudiéramos hacer un flash foward hasta la fecha solo serviría para confirmar cómo se fueron sucediendo las cosas en cada país, posiblemente para evitar algunos errores que llevaron a una propagación tan rápida y miles de muertes, pero hasta la fecha no serviría para detectar o confirmar la o el causante de este nuevo tipo de virus.

Qué es un coronavirus

Son una extensa familia de virus que pueden causar enfermedades tanto en animales como en humanos. En humanos causan infecciones respiratorias como un resfrío común hasta más graves como el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) y el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS). Este coronavirus que se ha descubierto recientemente causa la enfermedad por coronavirus COVID-19 y hasta la declaración de la pandemia era desconocido. 

Transmisión y propagación del COVID-19

El contagio es por contacto con otra persona que esté infectada por el virus. Se propaga de persona a persona a través de microgotas procedentes de la nariz o de la boca que salen despedidas cuando una persona infectada tose, exhala o estornuda (al caer sobre objetos y superficies que rodean a una persona y esta se toca sus ojos, nariz o boca puede contagiarse) o al inhalar las gotas que haya esparcido una persona con COVID-19 al toser o exhalar (de ahí la importancia de mantener como mínimo 1 ½ metro de distancia de persona a persona). 

El Aislamiento Social Preventivo Obligatorio implicó la suspensión de eventos masivos culturales y políticos, la educación presencial, varios servicios públicos, las actividades culturales y recreativas como visitas a museos o esparcimiento en plazas, las actividades en oficinas públicas, el desarrollo de la actividad privada profesional que no sea virtual, la producción industrial y hasta el cierre de fronteras, entre otras tantas acciones. Y se puede prever que las consecuencias sociales, políticas, económicas y emocionales que originó, origina y originará esta pandemia serán muchas, previsibles, inesperadas, incalculables y de larga recuperación para muchas sociedades de países desarrollados o en desarrollo.

Hoy la enfermedad del virus Covid-19, tal como cualquier enfermedad nueva, requiere atención especial: no sabemos cuán contagiosa o mortal es individualmente. Cada uno de nosotros, en tanto individuo dentro de una sociedad, somos parte de estadísticas sociales que en cada individualidad aún no sabemos cómo actuará. 

Actualmente no existe vacuna o medicamento antiviral específico para prevenir o curar el contagio del virus del Covid-19. Si en cambio se ha avanzado en el tratamiento, en casos previos a estar en una terapia intensiva, con plasma de personas infectadas y ya recuperadas. Las personas en estado grave deben ser hospitalizadas y la mayoría de los pacientes se recuperan con la ayuda de distintos tratamientos farmacológicos específicos y medidas de apoyo.

Actualmente no existe vacuna, medicamento antiviral específico para prevenir o tratar la Covid-19. Las personas en estado grave deben ser hospitalizadas y la mayoría de los pacientes se recuperan con la ayuda de distintos tratamientos farmacológicos específicos y medidas de apoyo.

Barbijos ante un enemigo invisible

Desde que se viralizó mundialmente el Covid-19, valga la redundancia, se dijeron infinidad de argumentos a favor y en contra de su uso. Que sirven para prevenir contagios de coronavirus, que son efectivos para evitar su propagación, que solo funcionan para las personas infectadas o asintomáticas, que son recomendados sólo para el uso del personal de la salud, etc, etc, etc.

La Comisión Nacional de Salud de la República Popular China recomienda utilizar barbijos al aire libre como una de las formas más eficaces para protegerse de la infección. La Organización Mundial de la Salud manifiesta al respecto que no son una «solución milagro». Y admite que su uso «sólo se justifica» en países donde otras medidas no puedan ser implementadas: como lavarse las manos para evitar tocarse la cara. «No hay respuesta binaria, ni solución milagro. Las mascarillas solas no pueden frenar la pandemia de Covid-19» subrayó su director Tedros Adhanom Ghebreyesus a mediados del mes de marzo. En Argentina el médico infectólogo Pedro Cahn, quien entre otros asesora al Gobierno Nacional puntualmente se mostró en contra del uso masivo «el gran problema que tiene cualquier tipo de barbijo es que la gente se confía y empieza otra vez a tocarse la cara, se lava menos las manos, no respeta la distancia. Entonces hay una sensación mágica, las personas sienten que están como vacunadas y no es así».

Lo cierto es que a principios del mes de abril desde algunos espacios políticos y de la salud, y ya como medida obligatoria para transitar por la vía pública de la Ciudad de Buenos Aires, se instó a usar barbijos de «fabricación casera» que sirvan para «tapar la boca», dejando así disponibles los barbijos profesionales para ser utilizados por profesionales de la salud en los hospitales.

El este marco, podemos traer a colación que un grupo interdisciplinario de investigadores de la Universidad de Buenos Aires en octubre pasado presentó sus investigaciones desarrolladas en conjunto con el Art and Design Research Laboratory de la Ensad-París (en el marco del programa INNOVART) en las que se incluía un prototipo de barbijo fabricado con un alga especial que filtra el dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera. Permitiendo respirar aire más puro.

¿Qué es el dióxido de carbono (CO2)?

El dióxido de carbono (CO2) no es, en sí mismo, algo malo. Sin él no habría vida sobre la Tierra lo necesitan las plantas y animales. Es un gas incoloro, inodoro e incombustible que se encuentra en baja concentración en el aire que respiramos. Sin embargo, en grandes cantidades es perjudicial. Las altas concentraciones en el planeta no solamente afectan a la atmósfera sino que generan el calentamiento global. Y en las personas puede causar dolores de cabeza, falta de concentración, somnolencia, mareos y problemas respiratorios. El dióxido de carbono se genera cuando se quema cualquier sustancia que contiene carbono y la mayor fuente de emisión procede de la combustión del carbón, petróleo y gas de centrales eléctricas, autos o industrias.

El equipo de investigadores diseñadores graduados de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UBA/FADU e integrado por el Colectivo Bio Objetos, lo conforman Gabriel Oubel, Leonel Brandetti, Midori Yasutake, Anahí Pugliese, Guillermina Elinbaum, Mario Astutti, Antonella Pergolesi, Ailen Borches, Rodrigo Vela y Laila Tanuz con la dirección de Lorena Bonilla. Y vienen trabajando desde hace varios años con diversos nuevos materiales derivados del papel, leche, uva, cebolla, naranja, palta y cactus para en un futuro cercano poder testearlos y desarrollarlos a nivel masivo o comercial. 

DOM02. Bio Objeto. Diseño de Accesorios. Joyería Sustentable. Biomaterial en base al alga filamentosa. Tecnología: Afieltrado + Impresión 3D. Equipo de Investigación BonillaLab, UBA, FADU.

Afirman que el hecho de investigar elementos provenientes de la naturaleza e incorporarlos a procesos de diseño les permite trabajar en un ámbito y con elementos propicios con sus postulados acerca de la sostenibilidad. El diseño al involucrarse en el estudio de procesos naturales no sólo brinda, como resultado evidente, inspiración e innovación proyectual sino también provoca un reconocimiento como seres orgánicos en vínculo con una naturaleza viva, en los objetos/modelos, y formar parte de ese dinamismo biológico. 

“Trabajamos en base al concepto de Biomímesis (bios=vida, mímesis=imitar), el cual parte de la idea de que las leyes y los elementos de la naturaleza son capaces de enseñarnos el camino hacia una evolución en los paradigmas del diseño, creando una perspectiva holística al emular formas, procesos o estrategias logrando así una verdadera simbiosis, para proyectar objetos, mensajes o ambientes mediante la bio-fabricación y/o la bio-inspiración” explica Bonilla sobre sus búsquedas. 

Y continúa, con el proyecto de investigación Bio Objetos “se trabaja experimentando con nuevos avances en ciencia y tecnología en la búsqueda de diferentes materiales biológicos para la generación de objetos de diseño con distintos grados de complejidad que den soluciones innovadoras en la relación sostenible entre el sujeto y su entorno”.

De la bio-fabricación como prototipo a la industria

Con esfuerzo, meses de testeos, desarrollo de varios prototipos, para ver sus reacciones, y dinero el anhelo de pasar de conclusiones académicas y de laboratorio en el campo de la indumentaria y los accesorios a una producción testeada de forma industrializada es enorme. Partir del ejercicio proyectual como disparador conceptual es condición sinequanon para toda disciplina de diseño. Y para que se convierta en una solución de mercado masivo la cuestión principal aquí será trascender este campo conceptual experimental y lograr que los bio-objetos sean productos que integren una línea productiva actual con tecnología para la salud.

Los barbijos a base de algas son un proyecto, en clara instancia de prototipo, para desarrollar productos útiles para la sociedad en base a bio indumentariales. En este caso puntual, se proponen como un sistema controlado de crecimiento, basado en un tipo de alga filamentosa a base de procesos de humectación. 

Los investigadores afirman que “la conceptualización se plantea a través de la Biofabricación de un material a partir de la plaga de algas filamentosas y su potencial de expansión mediante la exposición a humedad. De esta manera, se proyecta construir un sistema modular y direccionado que permite el crecimiento sustentado en las vinculaciones del biomaterial desarrollado mediante la paralelización de las fibras del alga”.

Esta etapa de investigación se encuadra en un ámbito concreto de diseño de objetos, vinculados a aportes interdisciplinarios provenientes de la biología, la fabricación digital y el diseño de indumentaria, textil y de accesorios. Una etapa intermedia en esta investigación fueron las instancias de cultivo, con la obtención del alga en un contexto natural con parámetros y condiciones ambientales estables, y las de análisis/ensayo de muestras en laboratorio realizando intervenciones con sustancias como colágeno y elastina.

Los prototipos son de bocetos de objetos realizados en el taller de fabricación digital que simulan el comportamiento del alga. Por eso es que Bonilla aclara que “los avances que implicaron las experiencias y observaciones de carácter espontáneo y doméstico sobre el comportamiento del alga filamentosa, nos permiten garantizar que la dinámica vincular entre biotecnología y diseño es potencialmente factible y a la vez ineludible”.

Esta positiva experiencia con colágeno y elastina abre nuevas vías de investigación con la posibilidad de procesar el alga y así obtener bio materiales. Combinar el alga con otras sustancias permitiría trazar caminos alternativos como: el “hidroformado” y la posibilidad de filamentos termofusionables para impresoras 3D de fabricación digital. 

¿Por qué un desarrollo de estos prototipos sería de utilidad? Sin dudas la innovación se encuentra al incorporar en el proceso de diseño, puntualmente en el ámbito de la producción de indumentaria, elementos provenientes de la naturaleza. 

Para el equipo de investigación estos caminos son la base para la búsqueda de un bio material que permita producir bio indumentos y bio objetos afines de manera sustentable contemplando que el resultado al que se debe arribar habla de una resolución filiforme, laminar o volumétrica de concepción netamente “aditiva”, ya sea sintética o biológica. 

Y porque al parecer, según las investigación realizadas, puntualmente las algas son interesantes para generar biomasa al filtrar rápidamente el dióxido de carbono de acuíferos y de la atmósfera. “Las algas crecen al absorber el carbono y producen un almidón que se puede usar como materia prima para bio-plásticos o agentes aglutinantes. El producto de desecho es oxígeno, es decir, aire limpio”, sostiene Lorena Bonilla. 

 

Referencias 

BioLab concentra y clasifica el registro visual de las investigaciones llevadas adelante por el Colectivo Bio Objetos y la cátedra DI L. Bonilla UBA/FADU https://bonillaweb.wixsite.com/bonilla